Además, el hospital conserva la antigua farmacia como un pequeño museo, así como una magnífica biblioteca con documentos de gran valor, tanto por su antigüedad como por su contenido histórico.

La iglesia del centro cuenta con diez vidrieras de colores esmaltados, realizadas en 1881 por la Casa Mayer, con sede en Munich y Londres. Su valor artístico mereció una exposición pública en la Real Academia de San Fernando en 1882.