Luis Bermejo protagoniza el 28 de febrero en el Teatro del Barrio un monólogo cómico-poético sobre la necesidad humana de mantenerse ocupado para no enfrentarse al vacío de la existencia.
Escrita y dirigida por Pablo Rosal, la función ha obtenido el Premio Especial Godoff en los Premios Godot y presenta a un hombre cotidiano que abandona su hogar decidido a descubrir el sentido de esa actividad constante que sostiene la identidad personal y ordena el tiempo. Lejos de tratarse de un asunto trivial, el montaje plantea que la construcción de la personalidad, la autoestima y el relato que cada individuo ofrece al mundo dependen en gran medida de aquello a lo que dedica sus días.
Con un enfoque que combina humor, poesía y pensamiento crítico, el espectáculo utiliza la figura del payaso como guía de esta exploración existencial. Desde su aparente ingenuidad y su distancia respecto a las certezas sociales, el personaje se adentra en las contradicciones de una época marcada por la hiperactividad, la tecnología y la dificultad para encontrar motivaciones profundas.
Así, se sugiere que, en un siglo XXI acelerado y desprovisto de referentes simbólicos, la obligación de estar ocupados se ha convertido tanto en un refugio como en una carga. Más allá de la risa, se invita al público a preguntarse hasta qué punto las agendas repletas ocultan un vacío compartido. Y con ello el teatro se torna un espacio de confesión, donde el arte brinda una pausa para reconsiderar qué importancia tienen todas esas cosas que llenan nuestros días.
Ficha artística:
- Autoría y dirección - Pablo Rosal
- Elenco - Luis Bermejo
- Diseño de escenografía y vestuario - Mónica Boromello
- Diseño de iluminación - Raúl Baena y Eduardo Vizuete
- Producción artística - Ana Belén Santiago
- Producción ejecutiva - Lucía Rico
- Dirección técnica - Tony Sánchez
- Distribución - Caterina Muñoz
- Comunicación - Paloma Fidalgo
- Fotografía - Laura Ortega
- Cartel - Jacobo Gavira
- Producción - Teatro del Barrio
Duración aproximada: 1 hora y 15 minutos