La Ruta de La Fabada y Las Verdinas, que ya cuenta con once ediciones a sus espaldas, cinco de ellas a nivel mundial, alcanza su duodécimo año de celebración reuninendo a restaurantes de todo el mundo, incluyendo varios locales de Madrid. Una edición que tiene lugar del 27 de noviembre al 13 de diciembre de 2026 celebrando el #Fabadaday, Día Mundial de la Fabada que este año se conmemora el 5 de diciembre.
Se trata de un homenaje a la fabada asturiana y las verdinas como platos que forman parte de nuestra historia culinaria y también de nuestro futuro. Un reconocimiento a dos de los platos más emblemáticos de la historia gastronómica española, y durante los días de su celebración, los asturianos/as, allá donde se encuentren, los comparten con el resto del mundo para celebrar, más allá de recetas e ingredientes, la dimensión internacional de las fabas y verdinas de Asturias.
Como en anteriores ediciones, los restaurante ofrecerán a los comensales un menú diferente compuesto por un: entrante, principal y postre. E plato principal será fabada o verdinas, como protagonistas indiscutibles de este evento gastronómico. El precio rondará los 20 € por ración, teniendo en cuenta que puede aumentar hasta los 50 € en algunos casos.
Debido al proceso de recuperación de Nacho Sandoval, el evento global redefine su calendario estratégico. La actividad se desplaza de marzo a diciembre, buscando el maridaje perfecto con el inicio de la temporada de frío, donde los platos de cuchara recuperan su trono en la mesa. El objetivo de la ruta es aumentar el impulso al turismo gastronómico y celebrar el consumo estacional de la Fabada y las Verdinas en su momento de mayor esplendor.
Como gran novedad y antesala de lujo, el 30 de noviembre se celebrará la IV edición del concurso "Las Mejores Verdinas de España". Este concurso nacional, que pone en valor la finura y elegancia de la Verdina asturiana, servirá para inaugurar la temporada de frío y atraer a la prensa especializada y críticos gastronómicos en el inicio de la Ruta oficial.
Otra de las novedades de esta edición es la creación de la sede anfitriona, itinerante. Cada año, una localidad asturiana será designada como "Capital Mundial de la Fabada", convirtiéndose en el corazón de las diferentes actividades institucionales que permitirán alargar la estancia de los turistas.