Situado en el corazón de Madrid, en La Latina, se encuentra este popular café, fundado a finales del siglo XIX, que tras pasar por diferentes propietarios, ahora, recuperado su nombre inicial y de la mano del sumiller Xavier Saludes Prada y María Alexandra, nos traslada a la atmósfera de los cafés retratados en las novelas de Benito Pérez Galdós con un marcado estilo de bistró francés.
En el Nuncio se puede disfrutar desde el desayuno -con bollería recién horneada incluida- hasta la primera copa de la noche. Su carta se compone de platos donde impera una cocina sencilla pero bien elaborada, basada en producto de calidad y recetas reconocibles, en los que se busca un equilibrio entre lo informal y lo gastronómico. Además de propuestas diversas para desayunar, comer y cenar, cuentan con un brunch diario, meriendas castizas a base de chocolate con churros, una gran variedad de cafés, una amplia selección de cervezas, buenos vinos, vermús, copas y cócteles.
Su interior de marcado corte decimonónico, está decorado con las clásicas sillas 'thonet', mesas de madera, un piano de consola, suelo de marmolina y lámparas de techo naranja Hermes. A
demás de su salón, cuenta con una terraza situada en la que es posiblemente la escalinata más fotografiada de Madrid, a través de la cual se puede observar la fachada de la iglesia de San Pedro el Viejo.