La Fundación Casa de México en España acoge, desde el 18 de junio al 30 de agosto, una exposición colectiva, formada por los artistas mexicanos Perla Krauze, Knut Pani, Cristóbal Ascencio, Flor Pandal y Andrea Bores, en la que se aborda la memoria como un proceso vivo, maleable y en constante transformación a través de varias obras realizadas con técnicas y materiales diversos donde el color, la textura y la huella material evocan territorios emocionales vinculados con el tiempo.
La muestra, de carácter intergeneracional, se compone de las obras de varios artistas pertenecientes al arte contemporáneo mexicano que transitan desde los baby boomers hasta la Generación X y los millennials. Su título alude al tiempo que transcurre entre un estímulo y su respuesta: ese intervalo incierto en el que la imagen aún no emerge por completo. Desde esta perspectiva, recordar no implica recuperar intacto el pasado, sino reconstruirlo continuamente.
Las obras seleccionadas están atravesadas por la noción de estrato, entendida como una superposición de capas reversibles en las que cada huella, trazo o marca contiene también la posibilidad de su propia desaparición. Esta condición se expresa mediante una amplia variedad de materiales y técnicas —óleo, grafito, temple, tinta, acrílico, grabado, impresión y procesos textiles de teñido, bordado y tejido— sobre soportes como lienzo, madera, papel y textil, reforzando la idea de la imagen como un territorio en permanente transformación.