Maite Pérez Astorga escribe y dirige del 27 de enero al 28 de febrero en la Sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán un espectáculo que examina la crisis en las sociedades europeas.
La protagonista es una mujer llamada Europa que acaba de convertirse en madre. Tras el nacimiento de su hijo siente que puede con todo. A su alrededor, la vida continúa entre música tecno, celebraciones y encuentros de amigos que hablan de sexo, alcohol, depresión y bienestar. Una imagen reconocible de una sociedad contemporánea que intenta disfrutar mientras, fuera de su burbuja, las estructuras que la sostienen comienzan a resquebrajarse.
Entonces llega el viaje. Europa emprende un recorrido por un continente en decadencia junto con su hijo y su padre. Mientras atraviesan una Europa que se desmorona, un coro de ángeles acompaña a los tres personajes. Primero los ve el niño. Después, poco a poco, también comienza a percibirlos el abuelo.
Europa, atrapada entre la necesidad de avanzar y el miedo a quedarse atrás, llega a sacrificar a su propio hijo en nombre de su deseo de expansión. Y el niño, a su vez, abandona aquello que parecía más valioso: su inocencia. El pasado ha sido olvidado, el presente aparece neurotizado y el futuro parece haberse perdido. La realidad entra en colapso hasta que llega el ‘catacrack’: una grieta que no solo rompe el mundo conocido, sino que abre una puerta hacia otra realidad, poblada por seres que pertenecen al más allá.
El montaje nace de una preocupación por el momento histórico que atraviesan las sociedades occidentales, pero Maite Pérez Astorga la aborda desde un territorio que trasciende lo político. La crisis europea aparece vinculada a una crisis de creencias y a la pregunta por aquello que puede sostenernos cuando las certezas desaparecen.
Pérez Astorga parte de una educación marcada por el pensamiento de Ken Wilber y su concepción de la evolución de la conciencia: del pensamiento mágico al mítico, del mítico al racional y, finalmente, de lo racional hacia la trascendencia. Aunque creció fuera de una educación religiosa, encontró en la figura de Jesús una representación de ese anhelo espiritual.
La obra cuestiona así una sociedad del bienestar atravesada por el neoliberalismo y por una cultura que ha colocado el ego en el centro. Por ello se crea esta metáfora de una sociedad que necesita romper sus propias estructuras para descubrir qué hay debajo.
Se ha organizado un encuentro con el equipo artístico el 4 de febrero.
Ficha artística:
Ubicación: Teatro Valle-Inclán - Sala Francisco Nieva
- Texto y dirección - Maite Pérez Astorga
- Reparto - Javier Albalá, Irena Anula, Yael Belicha, Silma López y Manuel Morón
- Escenografía - Alessio Meloni
- Iluminación - Pilar Valdelvira
- Vestuario - Vanessa Actif
- Música - Joan Miquel Pérez
- Sonido - Nacho Bilbao
- Coreografía - Iker Karrera
- Ayudante de dirección - Luis Sorolla
- Ayudante de iluminación - Leticia Karamazana
- Producción - Centro Dramático Nacional