Dentro de la programación del festival PHotoESPAÑA 2026, el Museo Cerralbo presenta del 11 de junio al 25 de octubre Disfuncionarias, una propuesta de la artista barcelonesa Tanit Plana que utiliza la fotografía instalativa para desafiar las lógicas administrativas del archivo y los sistemas de representación tradicionales.
Tanit Plana (Barcelona, 1975) forma parte de una generación que ha renovado la fotografía española contemporánea, expandiéndola hacia lo instalativo y cuestionando los sistemas de representación al conectar imagen, política y cuerpo desde una mirada crítica.
En su propuesta Disfuncionarias, una instalación site-specific, la artista plantea una aproximación sensible y crítica al cuerpo funcionarial: ese cuerpo que clasifica, ordena, inventaría y almacena aquello susceptible de ser regulado, registrado o conservado. A través de telas de gran formato que atraviesan el espacio expositivo, la obra explora la tensión entre las lógicas institucionales que sostienen el museo y la realidad viva de las colecciones, que siempre exceden cualquier sistema de clasificación.
En este contexto, la inteligencia artificial aparece como una extensión contemporánea de esa lógica administrativa, pues no solo amplía el campo de lo visible, sino que introduce un principio organizativo que traduce el mundo en datos, patrones y relaciones matemáticas. Bajo esta racionalidad, imágenes, objetos y documentos se vuelven potencialmente indexables y procesables, prolongando la aspiración histórica del archivo de hacer el mundo legible, gestionable y calculable. Las imágenes, impresas sobre grandes telas, experimentan una transformación de su forma rígida; lo que inicialmente se presentaba como un cuerpo estable de figuras ordenadas y composiciones cerradas, se despliega ahora en superficies flexibles que se pliegan, ondulan y desbordan el espacio.
La tela introduce una dimensión material que altera la estabilidad de la imagen, provocando que lo expuesto se deforme, se desplace y pierda su contorno fijo hasta adquirir una condición casi orgánica. En el espacio emergen también volúmenes cubiertos que evocan el bulto envuelto, presencias ambiguas que remiten a aquello que está ahí sin mostrarse del todo, un gesto que introduce una dimensión latente del cuidado y un resto que persiste sin integrarse plenamente en el orden simbólico. Disfuncionarias se sitúa, así, en ese umbral entre la lógica matemática que organiza y la materia sensible que insiste en excederla, revelando entre el archivo y el misterio el frágil equilibrio que permite que un museo exista.
Créditos imágenes:
- Tanit Plana, de la serie Disfuncionarias. © Tanit Plana.