La confrontación entre lo que se entiende como bienestar urbano y los modelos occidentales centrados en el crecimiento y la cuantificación es el punto central de esta exposición organizada en La Casa de la Arquitectura (Arquería de Nuevos Ministerios) y que puede visitarse del 23 de abril al 20 de septiembre. Tomando como ejemplo la sabiduría ancestral, la muestra incide en la idea del bienestar cuando se sostienen las relaciones que hacen posible la vida cotidiana.
El recorrido expositivo se organiza en torno a ocho acciones —nacer, criar, comer, curar, dormir, jugar, cortejar y caminar— que funcionan como categorías operativas para analizar la ciudad desde el cuerpo. Así, la visita se plantea como una experiencia física de aproximadamente dos mil pasos en zigzag, donde el desplazamiento activa una toma de conciencia sobre el caminar urbano y sus efectos.
A cada una de las acciones se les asigna un espacio expositivo lineal donde el visitante camina para encontrar diferentes soportes:
1.- El primero es “Tres capas”, y propone una lectura analítica de las prácticas cotidianas a partir de tres dimensiones: el cuerpo, el espacio social y el ambiente urbano y territorial. Esta estructura permite comprender cómo las necesidades biológicas, las relaciones sociales y las condiciones espaciales se articulan de manera inseparable en la producción del bienestar y deben ser garantizadas mediante el diseño urbano.
2.- El segundo es “Arqueología del bienestar”, donde se realiza una reflexión histórica a partir de ocho pinturas anteriores a la hegemonía del vehículo privado, desarrollada en colaboración con el Museo Thyssen-Bornemisza y Educa Thyssen. Estas obras permiten reconstruir formas de vida cotidiana en las que el espacio público funcionaba como una infraestructura activa para el bienestar y la interacción social.
3.- El tercero es “La época dorada de las ciudades”, en el que se redefine la noción de prosperidad urbana al desplazar el foco hacia la calidad de vida de los ciudadanos. A través de ejemplos históricos, se muestra que los periodos de mayor bienestar coinciden con momentos en los que las instituciones han sido capaces de mejorar las condiciones de vida cotidiana.
4.- El núcleo central de la exposición es el soporte expositivo “Acciones del bienestar”, que reúne noventa y cinco proyectos desarrollados en tres continentes, a través de los cuales se pueden identificar estrategias replicables para la construcción de entornos urbanos orientados al bienestar. Los proyectos seleccionados ofrecen estrategias materiales que permiten transformar entornos urbanos hostiles en espacios de cuidado, evidenciando la capacidad del diseño para operar en contextos diversos.
5.- El recorrido se completa con “Diseñando los barrios del buen vivir”, que propone estrategias operativas a distintas escalas —desde intervenciones ligeras hasta transformaciones sistémicas—, y con una visión transversal que incorpora la biodiversidad y la restauración ecológica como componentes esenciales del bienestar urbano.
En conjunto, la exposición evidencia cómo ciudad y salud convergen hacia lo que se ha denominado medicina del estilo de vida, donde el bienestar se construye a través de hábitos sostenidos por los ciudadanos en el tiempo, seleccionados de forma libre y con acceso a información de calidad. En este contexto, el diseño urbano se convierte en una herramienta decisiva para crear entornos capaces de sostener estas prácticas, situando la vida cotidiana en el centro del proyecto urbano.