
Lole no renuncia al flamenco árabe, ni tampoco a la oración. Además, apuesta fuerte por la canción aflamencada con contenido, con forma musical y con amplio espacio para la voz, para esa voz tan suya, tan deliciosa, tan fundamental. Tampoco abandona el mestizaje del flamenco con la música tradicional árabe, con un resultado exquisito, fluido y natural, conjugando las entonaciones y giros del cante flamenco y de los cantos norteafricanos. Su nuevo disco ‘Metáfora’ nos trae nuevas brisas, nuevas inspiraciones, nuevos sonidos, nuevos ritmos, pero todo tiene un mismo color: el que le da Lole Montoya, el Color de Lole.


