
Nuestro festival sigue creciendo. Abre sus ojos a principios de julio y se desarrolla fuerte y sano durante dos meses: es lúdico, creativo y divertido. Con el mismo respeto por la tradición que por la innovación, se acerca al gran público con un extenso programa para cubrir las necesidades de ocio y cultura de niños, jóvenes y adultos durante toda la semana en estos meses veraniegos. Esta festiva criatura cierra sus ojos a principios de septiembre, después de haber convocado, como media anual, a más de cuarenta mil personas, en las que queda la huella de esta extensa programación.
