Bajo este concepto se reúnen el Museo de los Orígenes (el antiguo Museo de San Isidro) y el Templo de Debod. El primero, situado en pleno casco histórico, pretende mostrar el patrimonio arqueológico madrileño y los testimonios materiales, sociales y espirituales de las culturas que se han sucedido en el actual territorio de Madrid, así como el arte y las tradiciones relacionadas con San Isidro. El recinto acoge una colección que cubre todos los períodos culturales desde el Paleolítico hasta la actualidad.
Por su parte, el Templo de Debod es toda una joya oculta: un monumento con más de dos mil años de antigüedad traído piedra a piedra desde Egipto y reconstruido cuidadosamente en el parque del Cuartel de la Montaña.
