Desayuno ceremonial, que se desarrollará al amanecer, en El Retiro, y que cierra esta edición de La noche en blanco. La acción, en cinco actos, supone una nueva y minuciosa coreografía, elaborada por Miralda, y, sin duda, una fiesta de los sentidos y de la vida.
Con las primeras luces, Miralda y Guillén ofrecen una degustación de desayuno, preparado por ellos mismos, acompañado de música. El ritual concluye con la salida del sol, a las 7.52 de la mañana, con una ofrenda a las leonas aladas que custodian la entrada del Palacio de Velázquez. Por último, se abre la exposición De Gustibus Non Disputandum, una retrospectiva sobre la obra de Miralda, organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
A lo largo de sus más de cuarenta años de presencia en la escena pública, Miralda no ha cesado de analizar y de apropiarse de los temas más complejos y vitales de nuestra sociedad, para transformarlos en una iconografía singular, en contraste con un lenguaje vivo y sugerente. Aunque para invitarnos a reflexionar sobre los hechos del mundo contemporáneo, suele recurrir al humor mordaz, también analiza numerosas de las facetas que le interesan, a través de proyectos complejos en los que la participación del público ocupa un lugar significativo.
En 1984, y en colaboración con la restauradora Montse Guillén, abre el restaurante El Internacional, en Nueva York, interesándose cada vez más por el ritual de la comida y los alimentos. Es a través de su más reciente proyecto, FoodCultureMuseum, cuando sus objetivos artísticos derivan en un panorama gastronómico de la sociedad post industrial, marcado por la desaparición de los particularismos, en favor de la uniformidad internacional, y ofreciendo una forma participativa del comportamiento social, donde el grupo humano se reúne en torno a la mesa.