Los poetas Ajo y Benjamín Prado son los encargados de dar el pistoletazo de salida a La noche en blanco con decenas de miles de globos en los que aparecen escritos centenares de sus versos. Un pequeño gesto que inunda de poesía el aire de Madrid de la mano de dos autores muy diferentes pero que tienen en común condensar grandes cantidades de sensibilidad en pequeñas frases. Como por ejemplo: “Muchos creen que esto es sólo la primera parte, pero nadie sabe muy bien de qué” (Benjamín Prado) o “Perdona por pedirte peras, no sabía que eras un olmo” (Ajo). Los ciudadanos de Madrid podrán llevarse a casa estos poemas en formato de globos de helio.
Benjamín Prado es desde hace más de una década una figura central de la escena literaria madrileña. A finales de los años ochenta escribe, para otro grande de la escena musical y literaria en español, Joaquín Sabina, los versos de la canción Cuando aprieta el frío y, ya en 1991, publica su primer libro de poesía, El corazón azul del alumbrado. Desde entonces, ha publicado más de 16 obras, entre poemarios, novelas y ensayos; ha recibido el premio Andalucía de Novela y el Ortega y Gasset de Humanidades y colabora habitualmente como articulista en el diario El País.
Ajo es, sin duda alguna, uno de los personajes fundamentales de la contracultura madrileña. Nacida y crecida en pequeños escenarios del underground de la ciudad, polifacética, irónica, tierna, pero de fuerte sabor, Ajo, con tan sólo dos libros publicados, ha traspasado ya cualquier barrera con sus micropoemas, consiguiendo la aceptación de todos los públicos. En los últimos años ha recorrido los escenarios de media España con su espectáculo Striptease cardiovascular, acompañada por músicos como Mastretta. Ajo ejerce, además, como madrina de la escena de la música experimental y poética madrileña, organizando, primero, el festival Experimentaclub y, en la actualidad, Yuxtaposiciones en La Casa Encendida.