...Y la ciudad se mantuvo despierta

Madrid, 14 de septiembre de 2008

  • La velada arrancó con una cerrada ovación del público a Pedro Almodóvar, cuando llegó al homenaje que La noche en blanco le rendía en Matadero Madrid
  • El eje Prado-Recoletos fue una de las áreas al aire libre más transitadas; más de 120.000 personas disfrutaron de las instalaciones de la plaza de Cibeles y la Puerta de Alcalá, así como de las actividades de artes escénicas y visuales que se desarrollaron en diversos puntos de Prado y Recoletos
  • Matadero Madrid y Conde Duque se convirtieron en dos de los puntos más atractivos de la noche, con 15.000 y 6.000 visitantes respectivamente
  • La instalación Máximo silencio en la explanada del Rey, la gigantografía de Chema Madoz en la plaza de España y el espectáculo de la compañía Deambulants en el Santiago Bernabéu fueron otras de las propuestas triunfadoras de la noche. 

Por tercer año consecutivo, la ciudad de Madrid ha demostrado su carácter noctámbulo y entusiasta en una nueva edición de La noche en blanco. De nuevo las calles se han visto invadidas por centenares de miles de participantes que se han involucrado, tanto en las actividades desarrolladas al aire libre, como en las visitas a los diferentes museos y edificios representativos de la ciudad.

Madrid ha acogido, desde las 21 horas de ayer sábado y hasta las siete de esta madrugada, un total de 170 actividades, en cuya organización se han involucrado más de 250 instituciones.

La gran ovación que el público le brindó a Pedro Almodóvar a su llegada al espectáculo Canciones para Pedro, con el que La noche en blanco le rendía homenaje, presagiaba el triunfo de una velada en la que no faltaron las más diversas propuestas de artes escénicas, visuales, musicales y teatrales, reunidas bajo el denominador común de la creación contemporánea y de la vanguardia.

Este espectáculo, junto al resto de actividades que se desarrollaron en Matadero Madrid, convirtió este espacio en una de las sedes fundamentales de La noche en blanco, con 15.000 visitantes, a la que se sumó Conde Duque, con 6.000.

A ambos espacios se unieron otros como el Palacio Real, con más de 10.000 visitas; el Museo del Prado, con 5.400; la catedral de La Almudena, con 6.000, o el Círculo de Bellas Artes, con 4.500.

Actividades en la calle

Pero, un año más, fueron las calles de Madrid las que concentraron una mayor afluencia de público; unas calles que se llenaron con las  propuestas artísticas que los participantes en La noche en blanco se iban "encontrando" a su paso, en los más diversos rincones de la ciudad. 

De nuevo el eje Prado-Recoletos se convirtió en uno de los centros neurálgicos que acogía mayor afluencia de público. Más de 120.000 personas disfrutaron de las actividades de esa arteria fundamental de la ciudad, como la instalación de Eugenio Ampudia, en la Puerta de Alcalá, o las propuestas de Teresa Sapey y dEmo en las plazas de Cibeles y Neptuno; las Cajas de luz, en Recoletos, o los Escenarios (im)posibles en el Paseo del Prado.

La plaza de España, "adornada" con la fotografía gigante del artista Chema Madoz, fue otro de los puntos clave, con más de 40.000 visitas a lo largo de toda la noche. Así ocurrió también en la explanada del Rey, que acogió la instalación Máximo silencio de Giancarlo Neri, una recreación del cielo que visitaron más de 5.000 personas.

La Plaza Vázquez de Mella y sus propuestas -la evocadora instalación, a cargo del colectivo Fabric, de centenares de microbombillas que recreaba la temperatura de un país tropical y la escultura de David Cêrny, Hanging Out- fueron otro importante polo de de atracción, con más de 12.000 visitantes a lo largo de la noche.

La Plaza Vázquez de Mella y sus propuestas, la instalación de centenares de microbombillas que recreaba la temperatura de un país tropical y la escultura de David Cêrny Hanging Out, fueron un importante polo de de atracción de público con más de 12.000 visitantes en toda la noche.

El espectáculo de danza aérea que el conjunto Deambulants llevó a cabo sobre la fachada del Estadio Santiago Bernabéu reunió, entre los dos pases que ofrecía, a más de 12.000 personas.

El fin de fiesta de La noche en blanco tuvo lugar en el encuentro de música electrónica que se desarrolló en las instalaciones del Paraninfo de la Ciudad Universitaria, que desde las 21 horas, y hasta las 7 de la mañana de hoy, congregó a más de 10.000 personas. 

Desgraciadamente una de las propuestas que más había llamado la atención de los madrileños, el "paseo por el cielo" que el funambulista Jade Kindar-Martin iba a realizar entre el Instituto Cervantes y el Círculo de Bellas Artes, tuvo que ser suspendida debido a las fuertes rachas de viento.

Por tercer año consecutivo, uno de los mayores éxitos de La noche en blanco ha sido, sin duda, la magnífica respuesta de los madrileños en una velada en la que, a pesar de la enorme afluencia de gente, se han registrado menos incidencias que en un fin de semana normal en la capital.

Noche tranquila

La noche en blanco contó con un balance más tranquilo que cualquier otra noche de sábado. Según ha informado Emergencias Madrid se llevaron a cabo 74 atenciones sanitarias a lo largo de toda la noche de ayer, mientras se celebraba el evento cultural. "Fue una noche más tranquila que cualquier otro sábado", en palabras de un portavoz de Emergencias.

Todavía pueden verse

La Luna Gong de Chema Madoz permanecerá en el edificio España durante la noche del domingo 14, así como los patos que se bañan en las fuentes de los paseos centrales de Madrid del artista dEmo. Por otro lado la propuesta del italiano Giancarlo Neri, Máximo silencio, en la explanada del Rey, podrá verse hasta el próximo martes 16, y la instalación de Lang Baumann en el edificio de Telefónica, permanecerá hasta el domingo 21 de septiembre.



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