El edificio de la Serrería Belga, en la calle Alameda, constituye un magnífico ejemplo de arquitectura industrial de principio del siglo XX (Memoria Histórica). Hasta su cierre, a principios de la década de los 90, albergó un almacén de madera y el taller (**) de molduras de la Sociedad Anónima Belga del Monte del Paular, así como un espacio para exposición de sus productos.
Para seleccionar el proyecto para su rehabilitación para sede de Intermediæ/Prado, el Área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid convocó, en colaboración con la Oficina de Concursos del COAM, un concurso de ideas, para el que se recibieron ciento veintinueve inscripciones, tanto de España como del extranjero. De entre las 56 propuestas finalmente presentadas, resultó presentada bajo el lema Street Fighter, de María Langarita y Víctor Navarro, dos jóvenes arquitectos de brillante trayectoria, cuyo propyecto destacó por su contemporaneidad y respeto a las características del edificio.
Gracias a la iniciativa del Ayuntamiento de Madrid, la ciudad contará con un nuevo espacio para la cultura e incorporará a su patrimonio un importante exponente de arquitectura industrial.