Comisario: Juan Sanz Ballesteros
Producción: Antiqua Escena
El escenario de la ilusión supone el intento de recuperar la memoria de la técnica teatral perdida para acercarla al público general, a profesionales y a aficionados. Las máquinas dependían de la manipulación del técnico, es decir, del hombre de teatro. Aquellos que hacían trabajar la gran máquina del escenario como un reloj: sincronizados y unidos con los músicos del foso de la orquesta y con los actores en el escenario. Producir una tormenta en el mar significaba descubrir una mutación de bastidores completa, poner a funcionar los rodillos de olas, arrastrar un barco que navega entre ellas, hacer girar la máquina de viento, mientras otra máquina producía los rugidos del mar embravecido; a su momento entraría la máquina del trueno; a su vez los encargados de las luces oscurecían el escenario casi por completo cubriendo las luminarias con cilindros y cuidando que no se apagasen, pues en breve luciría de nuevo el sol. Las máquinas de efectos sonoros, en sincronía musical con los instrumentos de la orquesta, con las voces de los actores, con el resto de los tramoyistas que cambian los bastidores. Era una forma de sentir el teatro: sensibilidad por el trabajo en equipo al servicio de la poesía.
Se presenta una colección de 15 máquinas para imitar los sonidos de la naturaleza, 15 instrumentos de iluminación teatral y una máquina teatral inserta en una pequeña escenografía. Están construidas a escala real, reproducidas con toda fidelidad según las técnicas de construcción tradicional y completamente operativas. Sirvan como un sencillo intento de acercarnos a los rumores del pasado.
Hortaleza |
Huerta de la Salud | El escenario de la ilusión | Visitas guiadas: |
Carabanchel | Fernando Lázaro Carreter | El escenario de la ilusión | Visitas guiadas: |
Moratalaz | Eduardo Chillida | El escenario de la ilusión | Visitas guiadas: |